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La educación mecanicista ahoga el deseo de aprender


En el segundo episodio del podcast, resumimos el excelente libro de Catherine L`ecuyer, Educar en el asombro. Un libro que les súper recomiendo tanto como padres de familias, o como educadores. Es un libro muy ameno de leer, que te hace sonreír y hasta soltar carcajadas por momentos con las anécdotas de las ocurrencias de los niños y de ver lo geniales que son.


Como les dije en el podcast, me pareció mejor dejar escritos en el blog algunos temas que trata el libro, y que es importante que tengamos claros a la hora de educar. Por eso en este post vamos a explicar de la mano de Catherine, las consecuencias del modelo mecanicista en la educación de los niños.


Si no estamos atentos tanto como padres o docentes, caemos muy fácilmente en estas trampas de modelos en la educación, que no ayudan en nada a potenciar las capacidades de los niños, y que por el contrario, juegan en contra del objetivo que perseguimos como educadores.


Como dice la autora en el libro, el modelo mecanicista es el que marca "hitos" para los niños, y aplica métodos externos para que cada niño alcance esos hitos. Evidentemente esto atenta contra el motor interno de los niños para aprender, que es el asombro.

El modelo mecanicista considera que el niño es:

  • un ente programable

  • un producto estandarizado

  • un medio hacia un fin que está fuera de él.


En este modelo los hitos se desarrollan de dos formas:

  1. Según la media: en función de lo que se considera que un niño tiene que saber o hacer para la edad que tiene, porque así lo manda la curva que se basa en la media de lo que saben y hacen los niños de la misma edad. (Suenan las alarmas cuando el niño, por ejemplo, no gatea a determinada edad o cuando no puede prestar atención en clases, etc.)

  2. Según las expectativas sociales (lo que la sociedad considera útil en cada momento). para que sean niños que encajen en el mercado laboral, económico. Para eso se los prepara con herramientas técnicas.


Evidentemente las limitaciones de este modelo son clarísimas hoy en día. Empezando porque el mercado laboral y el económico son muy cambiantes, ya no cambian cada generación como antes, ahora cambian cada trimestre, incluso a veces en semanas... y eso, evidentemente hace imposible saber con certeza lo que necesitaremos en los próximos veinte años de los niños que hoy solo tienen tres. Por ejemplo: encaminamos a los niños hacia profesiones que es muy probable que no son las que van a necesitar los mercados cuando ellos salgan atrabajar.


Como dice la autora claramente: "si antes un título daba una seguridad a la hora de encontrar trabajo, ahora no es el caso. Necesitan más que nunca ser personas creativas, ingeniosas, capaces de adaptarse a los cambios." (L´ecuyer, 2015, p. 60)

Como educadores, sobre todo en el tiempo que pasan en la escuela, tenemos que aprovechar para invertir el tiempo de los niños en actividades que los ayude a ser creativos, ingeniosos y capaces de adaptarse al cambio.


Catherine plantea finalmente sobre este tema, que "de la creación de hitos para tener a niños normales -porque siguen la curva de la media- , a la carrera para crear el superniño, solo hay un paso. Y en esto estamos hoy."


"Cada vez son más los padres que llenan la cabeza y la agenda de sus hijos con actividades escolares y extraescolares para adelantar etapas, con la consecuencia lógica de que la curva se ha desplazado. Si antes se aprendía a leer con seis años, ahora consideramos imperativo empezar con dos, o tres." (L´ecuyer, 2015, p. 60)


Esto que dice la autora, puede que nos resulte increíble, pero de hecho en muchos países, sobre todo los países "desarrollados", ya está pasando. estas exigencias son reales para muchos niños por parte de sus padres y sus docentes.

En el libro aparece un ejemplo de un colegio, que planteaba a una madre la necesidad de hacer repetir a su hija de cinco años el Jardín de Infantes, porque le costaba la escritura y la lectura. ¡Realmente es increíble e indignante que hayamos llegado a estos extremos, cuando toda la vida, hemos empezado a leer y a escribir después de los cinco años!


Tenemos que emepzar a reflexionar a conciencia sobre estas cosas, no dejarnos llevar por la corriente, que no nos da tiempo siquiera a pensar con un poco de sentido común. Es urgente que tomemos acción para devolver a los niños lo que les corresponde a su infancia, que vivan cada etapa y disfruten el proceso de crecer, de aprender y de forjar su carácter.


Si nosotros como padres y como docentes no lo hacemos por los niños que tenemos a nuestro cargo, ¿en manos de quién vamos a dejar esta obligación y derecho que tenemos como educadores?


Termino citando a L´ecuyer: "¿Conclusión? Los métodos mecanicistas han triunfado durante años porque eran útiles, y todo lo que es útil no se cuestiona... hasta que deja de serlo, claro. Ahora, estamos en un momento clave. Los momentos de crisis son momentos privilegiados para cuestionar los sistemas, entre ellos el sistema educativo.

O bien nos dedicamos a buscar otro modelo educativo mecanicista que nos resuelva los problemas a corto plazo, o bien ponemos en cuestión este modelo y devolvemos al niño el protagonismo de su educación. Educar en el asombro es optar por lo segundo." (L´ecuyer, 2015, p. 61)



¡Nos vemos en el próximo post!



Fuente:

L´ecuyer, C. (2015) Educar en el asombro, Plataforma Actual.

#educar #asombro


Si querés profundizar en algunas cuestiones relacionadas con este tema te dejo los links de unos artículos muy interesantes de Catherine L´ecuyer.




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1 則留言


P. Ariel
P. Ariel
2020年7月23日

Excelente página!!! Un orgullo realmente ver la calidad del trabajo que está realizando!!! Felicitaciones!!! Dios la bendiga!!

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